Puertas de garaje automáticas

Las puertas para garajes deben cumplir unas medidas mí­nimas de protección. Estos requisitos, según la Asociación Empresarial de Puertas Manuales y Automáticas (AEPA), tienen como objetivo promover la seguridad de los usuarios y usuarias, así­ como de las personas en general y de los instaladores. Para comprobar que una puerta es legal, es decir, que cumple la normativa de seguridad requerida, debe llevar estampado el marcado CE.

Además, deben estar a la vista otros datos como el año de fabricación o el número de serie y se debe entregar al propietario un manual de uso, con las instrucciones adecuadas para asegurar que las puertas se maniobran correctamente, y un manual de mantenimiento. En este último, explican desde AEPA, el fabricante debe especificar las principales partes del producto que son sometidas a desgaste, sus criterios de sustitución, las acciones requeridas y los intervalos de mantenimiento. Por su parte, el propietario debe conservar este manual para asegurarse de que realiza los cuidados necesarios.

Tipos de puertas

La ausencia de elementos de seguridad, un uso indebido o una instalación deficiente pueden convertir a las puertas para garajes en elementos de riesgo. Por esta razón, es importante conocer su funcionamiento y saber que:

* En las puertas con control de presión mantenida (manuales) hay que dejar de apretar el pulsador ante cualquier situación de peligro.

* En las puertas con control semi-automático, las maniobras de apertura y cierre se inician tras pulsar un emisor.

* En las puertas con control automático, la apertura depende de la pulsación voluntaria de un emisor, pero hay que prestar atención al cierre, ya que se inicia automáticamente tras un tiempo de espera preprogramado.

Fuente: http://www.consumer.es